Mudanzas

Un buen día, un camión de mudanzas se cruzó por mi camino, con la palabra bien grande en la lona del remolque que ponía la obviedad: “Mudanzas”. Sin embargo, no estaba escrito de cualquier manera: la tipografía tenia tanta fuerza y personalidad como un letrero de una discoteca de los años 70. Cuando lo vi fugaz pasar, rápidamente asimilé su estructura y geometría, para posteriormente trazarla a mi forma. Y como no podía ser de otra forma, la bauticé con el nombre de “Mudanzas”.